Haters: cuatro consejos para enfrentar opiniones negativas en redes sociales

0
3

La expansión de los haters en internet y el aumento de sus víctimas es cada vez más notorio, por lo que resulta útil pensar algunas estrategias para enfrentar esta situación. En este sentido, lo primero que tenemos que tener en cuenta es el contexto en el que se dan los ataques y quiénes son las personas que se esconden detrás de ellos, ya que ambos factores nos ayudarán a disminuir el malestar que nos causan esos comentarios negativos.

Los escenarios más comunes donde hacen su aparición estos odiadores seriales son las redes sociales: solemos encontrarlos mayormente en Facebook, Twitter e Instagram, aunque pueden emerger también en otros sitios web. Insultar, ofender y humillar parecen ser sus objetivos principales.

Si bien la mayor parte de estas prácticas digitales están dirigidas a figuras públicas, pueden encontrarse en cualquier publicación en internet. A veces pasan desapercibidas pero en otros casos logran herir a un gran número de personas. Esto sucede particularmente cuando existen una vulnerabilidad manifiesta y baja autoestima.

Tengamos en cuenta que, en general, los haters son personas egocéntricas y manipuladoras, que no aceptan la opinión del otro y que demuestran poca empatía. Además, presentan algunos rasgos narcisistas, es decir, esperan que sus comentarios sean percibidos con admiración y los ubiquen por encima de los demás.

Del otro lado tenemos a sus víctimas, que pueden sufrir algunos de los siguientes síntomas: disminución de la autoestima; pérdida de interés por escribir y expresar sus ideas; angustia; insomnio; depresión y ataques de pánico, entre otros.

Para evitar caer en su juego, podemos adoptar algunas medidas que nos ayudarán a enfrentar las opiniones de terceros (que en la mayoría de los casos ni siquiera conocemos) y lograr así que no nos hagan tanto daño:

– trabajar la autoestima: cuanto más fortalecida esté, menos nos afectarán las críticas de otros;

– contextualizar y analizar de quién viene la crítica y cuál es su intención: para detectar si el fin es ayudarnos o perjudicarnos;

– lograr la autoaceptación y conocer nuestros propios límites: como así también nuestras fortalezas; al ser capaces de detectar los aspectos que debemos mejorar, no nos afectará la opinión negativa de otros;

– compartir la molestia que nos generan estas prácticas: lograr ponerlo en palabras y ser escuchado por otra persona nos evitará malestares futuros.

(*) La autora es Licenciada en Psicología (MN: 68.245).

LEAVE A REPLY